Choroy 08/13/2026 (Thu) 07:45 Id: b69df9 No.20302 del
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y algo pasó que lo cambió todo. posé mis manos en esas tetas torpemente y como estaba en punta de pies, perdí el equilibrio. para no caer de frente, apoyé mi cara en su guata simultáneo a la tocada de tetas. y las cosas no ocurrieron como lo esperaba. en lugar de sentirse duro, ligero y frio, cuando entré en contacto con ese maniquí se sentía blandito, pesado, inamovible, tibio y fragante, muy suave, con olor a las tías del jardín. en ese instante mi mente dio vueltas y por fracción de segundo respiré profundo, apreté mis manos y hundí mi cara, y a la fracción de segundo después entendí que nunca fue un maniquí sino una persona real, la cual me estaba tomando por la oreja. había roto un límite de espacio personal que siempre se me educó para respetar muy sagradamente.

logré soltarme de ella y me escabullí entre la ropa y salí a la calle, para luego volver a entrar a la tienda. intenté quedarme lejos del alcance de esa señora mientras esperaba a la cashier. estaba absolutamente extasiado y asustado. sentí por primera vez (aún sin entenderlo ni saberlo) el deseo y su desenfreno, sentí temor por lo abrumador que fue para la mente y lo nublador que fue para el juicio, sentí una exitación jamás vivida y un calor en la cara, un palpitar de corazón que parecía que se me fuera a salir, la adrenalina... y lo profundamente tranquilizador y embriagador que fue hundirse en esa carne tibia y suave, y apretarla, antes que el tirón de orejas me sustrajera del centecimal ensueño.

se sintió como un peluche gigante, pero sexualmente atractivo, excitante, relajante, blandito, suave, rico, amasable, olorosito… como ser envuelto por este peluche sexy gigante. Haciendo retrospectiva, no fue un asunto estrictamente sexual, fue más que eso, mis sentidos se alimentaron de formas que excedían a lo puramente reproductivo.

recuerdo que ya a los 6 años me pajeaba, aunque lo hacía como reflejo, como un animal. no recuerdo en ese tiempo haber experimentado deseo romántico o sexual por alguna chica o mujer grande. no consideré la experiencia anterior como un deseo sexual plenamente desarrollado porque no fui consciente de ello, no lo comprendía, ni lo comprendí hasta muchos años después, y siempre guardé este secreto.

simplemente me pajeaba, lo hacía y ya. a los 8 ya me pajeaba brutal con catálogos avon y de trajes de baño de ripley, tenía los ojos largos cuando veía la señora del negocio o a la vecina en el block. ni qué decir en el colegio con alguna que otra profesora gordita o esbelta. a estas alturas ya tenia nociones de las relaciones interpersonales, comprendía que existía el amor y el cariño, y que la gente copulaba cuando había interés amoroso y sexual entre las partes, y que habían veces habían vicios en este proceso, que había cortejo, y percibía que existía la escalera como teoría, o sea que sentía que había asimetrías en estas dinámicas, y puedo decir que ya era una persona sexuada en estricto rigor, con gustos no plenamente desarrollados pero sí presentes rudimentariamente.

la experiencia que relaté antes forjó algo. digo, antes ya de vivirlo, antes de hundirme en la señora grande, ya me parecía muy hipnótico, y hundirme en ella sólo intensificó algo ya presente en mí desde tiempos aun más pretéritos.


producto de la falta de supervisión de mis cacheros a mis tiernos 9 años la vi por primera vez, en la tele. y no hubo vuelta atrás, de ahí en adelante ya no fui el mismo pero garantizado. ser aplastado por ella colocada encima mío de la misma forma en que lo veía re reojo en el ISAT o el SPACE y amasarla era una fantasía. no sé cuanto me estrujé con ella en la mente, pero en contextos muchisimo menos chabacanos y más bonitos, más vainillas. zapallito italiano y la reconchatumare, no sé que weá tenia en la cabeza cuando decidió HACERSE MIERDA. u.u